jueves, 26 de septiembre de 2019

D

La piedra que me enseñó el camino
es la que no teme batallas,
aunque cae al abismo, existe, vive.

En la profundidad, un deseo:
sentir tu abrazo sin miedo.
Vivir en la Afrodita los planes,
tocarte con palabras y música.

Pero si mis palabras no son de amor,
corre.

Y si no tengo la voz que te haga quedarte,
vete.

Espérame, que yo también huyo.


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